EN DIOS ES MEJOR



Encomienda a Jehová tus obras,
Y tus pensamientos serán afirmados. (Proverbios 16:3)

Luchamos para que las cosas corran a nuestro favor.  Nos esforzamos, argumentamos, nos cansamos tratando que lo que deseamos suceda y al final mucho de lo soñado o anhelado queda pendiente.  Nos ocurre en el ámbito familiar, conyugal, laboral o escolar.  Sin importar que roll juguemos, siempre nos quedamos debiendo y experimentamos frustración y en muchos casos desesperación.

Para ser honestos, tendremos que aceptar que muchos de esos anhelos y metas nada tienen que ver con Dios.  Su origen es la búsqueda de nuestra satisfacción y deseos egoístas.  No es que este mal querer alcanzar metas personales, pero si estas no vienen desde el corazón de Dios no habrá bendición y bienestar en ello.  Tanto humanismos nos ha hecho creer que en verdad somos el centro de todo y todos incluyendo Dios.  El proverbista nos incita a encomendar, ajustar, someter y condicionar nuestros anhelos y metas a la voluntad de Dios y acota que el resultado de ello será una mente y voluntad firme para alcanzarlos.  El logro de nuestras metas no está en nuestro vigor emocional y físico, sino en la bendición de Dios sobre todo lo que somos y hacemos.


Recordemos que vivir bajo la voluntad de Dios nos hace fuertes y libres para ser y hacer lo que brota de su corazón, lo cual es mejor, más grande y bendecirá nuestra vida mucho más de lo que podemos  imaginar.


Comentarios

Entradas populares