ENSEÑAME A OBEDECERTE
Bendito tú, oh Jehová;
Enséñame tus estatutos. (Salmo 119:12)
Comenzamos un nuevo año y por nuevo, traerá retos,
esperanzas, emociones de todo tipo y experiencias que harán nuestra vida mucho
más interesante; sin embargo, en el transcurrir del año habrá algo que siempre
nos hará falta para dar significado correcto a todo lo anterior: Dirección.
Es solo a través de transitar por la ruta correcta y darle a
las cosas que suceden en nuestro entorno la interpretación correcta que podemos
disfrutar la vida, pero ello solo viene a través de aprender a valorar la
verdad de Dios descrita en su Palabra que nos ha sido revelada. El sentido correcto de la vida no viene por conocer
ciencia, arte o filosofía. No se
encuentra en el amor de pareja y mucho menos en los medios de comunicación. Si no aprendemos a obedecer a Dios y atesorar
en nuestra vida su Palabra difícilmente caminaremos seguros. Si no permitimos que Dios nos muestre la
forma correcta de amar, perdonar, disciplinar, trabajar, ser padres, estudiar,
servir, enojarnos, construir una relación de pareja trasparente, integra y
funcional, ser hijos, etc. Difícilmente cada uno de esos roles nos dará
satisfacción y terminaremos echando todo a perder.
Busquemos este año la verdad de Dios con determinación y
oremos cada dia porque aprendamos a valorar esa verdad por encima de cualquier
otra cosa a fin de que vayamos por la vida disfrutando de todo aquello que Dios
nos ha dado.

.bmp)
.bmp)
Comentarios
Publicar un comentario