SOLO EN EL HAY DICHA




»Y ahora, hijos míos, escúchenme:
dichosos los que van por mis caminos.
Atiendan a mi instrucción, y sean sabios;
no la descuiden.
Dichosos los que me escuchan
y a mis puertas están atentos cada día,
esperando a la entrada de mi casa.
En verdad, quien me encuentra, halla la vida
y recibe el favor del Señor. (Proverbios 8:32-35)

No hay felicidad en la vida si se vive lejos de Dios.  Insistimos a creer que la satisfacción de nuestros deseos es el medio para experimentar dicha.  Nos aferramos a las teorías motivacionales dichas por los “gurus del éxito humano” creyendo que ellas nos llevarán a experimentar satisfacción y paz; sin embargo no es así.  Aun con todo y ello seguimos carentes de los que creíamos haber conseguido o encontrado.


Es solo viviendo en la verdad de Dios y dejando de lado nuestros intereses y deseos como directrices primarias de nuestra vida, la única ruta que nos llevará a experimentar una vida abundante.  Solo priorizando a Dios y su Palabra podremos encontrar bienestar y satisfacción.  Es por ello que nuestra oración de cada día debe ser: Padre enséñame a vivir en tu verdad porque aún no sé cómo.  Dejemos que Dios nos capacite para vivir en su Palabra y con ello podamos renunciar a los caminos falsos por los que hemos transitado a lo largo de la vida y que nos han hecho personas insatisfechas y carentes de amor.

Comentarios

Entradas populares